domingo, 16 de febrero de 2014

Mayúsculas y minúsculas

Por la niña rubia que no lloró la pérdida hasta que me abrazó. Por aquellos techos altos y las puertas siempre abiertas. Por la infancia compartida.
Por la llamada intempestiva, que no llegó a tiempo. Porque ahora no sé qué hacer. Por la adolescencia.
Por el relato que me dejó la sangre helada. Por algo que aún no sé si quería saber. Por la juventud.
Por la visita inesperada. Por la serena aceptación. Por la madurez.
Por las cestas de flores. Por las sorpresas. Por la vida por delante.


Por tres muertes, por dos resurrecciones, por las magdalenas (aunque no deba citar a Proust), por la vida, con mayúsculas, perdonen ustedes que no preste atención a los minúsculos caprichos.