domingo, 21 de abril de 2013

Maciste, Grecia y yo

Porque me recuerda a los programas dobles en sesión continua del FAC y a las chocolatinas, al visite nuestro ambigú, a los affiches, ya entonces amarillentos, que después de mucho insistir me regalaban.

Porque era Maciste y no Naciste, y por eso le gané cinco duros en una apuesta al listillo de mi hermano mayor.
Por las historias imposibles que mezclaban a Hércules con los mayas. Porque nunca volví a aplaudir en el cine como cuando conseguimos vencer a los hijos del sol.

Por María Eugenia Díaz Pascual y su amable kalimera, por sus historias sobre Schliemann y Troya, porque nos ponía en clase el Canto General de Theodorakis. Porque traía la luz del Mediterráneo a un norte muy gris.

Porque todo eso me condujo a los años de la facul; por el Struve, por El mundo de Odiseo, por el difícil equilibrio entre el sesudo análisis marxista y el escaso rigor del péplum.

¡Por las humanidades! Porque, aunque entienda poco el mundo, sin ellas no entendería nada.

Por la primera Furia de titanes; porque entonces, mucho antes de Clerks, trabajaba en un videoclub, entre espadas y sandalias.
Porque amo el cine; por el chico que se suscribió al Dirigido por para ligar conmigo.

Por Abareque, la sopa, los helados y los libros de fresa; por Las grandes civilizaciones a través del cine y sus dos cintas en VHS; por Herminia, que me va a acompañar.

Por la antigua, por la de ahora; porque, como dicen los autores, no hay Grecia mala.

Por los libros, por quienes los escriben, por las librerías. Porque no es cierto que en Oviedo no hay nada.

Por todo eso y por alguna cosa más, no faltaré a la presentación de La antigua Grecia en el cine.
Será el jueves 25 de abril, a las 20.00 h, en el Café Paraíso. Nos vemos en el ágora.