jueves, 19 de diciembre de 2013

Asepsia

Cuando ayer vi cómo fumigaban a los inmigrantes en Lampedusa pensé, además de en lo evidente, en su obsesión por la asepsia. Pensé en las salas de cuarentena de la Isla de Ellis, donde desinfectaban a la gente más pobre. Recordé a los braceros mexicanos de El Paso, rociados con DDT y obligados a comer jabón como purga. Pensé en Auschwitz y en la pureza de sangre. En las fronteras, las exteriores y las interiores. En la diferencia entre la asepsia y la limpieza.

Hoy no puedo hablar de uno de estos conciertos sin hablar del otro, porque todo es lo mismo, porque Asturias Acoge, porque en Oviedo desayuna quien quiere, sin preguntas. Porque se acoge y se alimenta con la mirada limpia, sí, pero nunca aséptica.


El 20 de diciembre, a las 20.30 h, Vaudí y su banda despiden gira en el Teatro Filarmónica, destinando parte de la recaudación a Asturias Acoge. Un poco más tarde, a las 22.00 h, en La Calleja La Ciega, habrá un concierto a beneficio de los desayunos y meriendas para niños y niñas que organizan ¿Pero quién dice que en Oviedo no hay nada? y la Asociación Partycipa. Id a uno, id a los dos, pero id. Es todo lo mismo.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Ageusia

Y qué más da que le encantaran las naranjas, qué más da que le resultaran tan dulces, tan refrescantes. Y ese olor…

El primer día no le dio mucha importancia: el catarro, la desgana... El segundo volvió a ocurrir. Mordió con fuerza y escupió la pulpa, amarga, muy amarga. El tercero, ni siquiera amarga, ni siquiera ácida; completamente insípida, era la nada.
Se negó a creer que no eran las naranjas, a admitir la terrible enfermedad. Dejó de comprarlas, las apartó de su mesa, dejó hasta de mirarlas.


Al fin y al cabo, también le acabó pasando al resto. Las mismas naranjas, los mismos síntomas y el no poder mirarse a los ojos. El silencio, espeso; el pacto, no escrito.
Incluso hubo quien, inmune a la enfermedad, prefirió arrancarse la lengua para dejar de percibir su sabor. Cualquier cosa para no pensar, para no sentir, cualquier cosa para no tener que decir la verdad: las naranjas seguían siendo tan dulces, tan jugosas, tan sabrosas como siempre habían sido.

De vez en cuando y medio a escondidas, aún alguien come naranjas. Esas que ya no son.
Naranjas, naranjas. Frente a la cómoda y gregaria ageusia, naranjas. Naranjas que, claro, no son naranjas.

martes, 8 de octubre de 2013

Angulas

Las angulas llegan en otoño a nuestras costas después de haber recorrido más de cuatro mil kilómetros desde su lugar de nacimiento. Llegan, agotadas, tras un largo viaje a merced de las corrientes. Llegan, muy delgadas, casi transparentes, después de haber consumido toda la grasa de su cuerpo. Muchas no lo consiguen, perecen en el camino, engullidas por los depredadores. Las más afortunadas consiguen remontar los ríos y convertirse en escurridizas anguilas. Para el resto, el final del viaje es el final de su vida, que termina entre salmuera. Son, las angulas, alimento de pudientes paladares.


Hoy hablo de angulas porque si hablara de personas, si hablara de inmigrantes, si hablara de Lampedusa, mucha gente apartaría la mirada. Pesan más que el equipaje el dolor y la tristeza, el porqué de este viaje.


viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Tienes Facebook? Haz una copia de seguridad, ¡ya!

No es este el lugar donde suelo colgar artículos técnicos, pero hoy voy a hacerlo porque me parece urgente difundir esta información. Las redes sociales son un buen instrumento para el activismo, pero no hay que olvidar que la mayoría de las plataformas pertenecen a empresas privadas que definen y aplican, a su antojo, sus normas de comportamiento.

Estos últimos días me he hartado de ver cómo Facebook bloquea cuentas, bien definitiva o temporalmente, censura fotografías y elimina eventos. Cuando un pezón ofende más que una página que hace apología del maltrato, cuando no se puede decir que Rafael Hernando da puto asco pero sí que la República llevó a un millón de muertos, cuando no se puede convocar una movilización en defensa de la Universidad pública y sí una concentración de un partido fascista, por lo menos debemos tener la precaución de poner a salvo la información que tengamos colgada.

Para descargar una copia de seguridad de un perfil de Facebook hay que seguir estos pasos:
  • Hacer clic en el botón Editar cuenta y posteriormente en la opción de menú Configuración de la cuenta.
  • Hacer clic en el enlace Descarga una copia.
  • En la siguiente pantalla, pulsar sobre el botón Crear mi archivo.
 
  • Introducir la contraseña de Facebook y hacer clic en el botón Aceptar.
 
  • Hacer clic sobre Crear mi archivo
  • Finalmente, hacer clic sobre Aceptar.

Cuando la copia de seguridad esté lista, la recibiremos en la cuenta de correo electrónico que tengamos asociada a Facebook. De ese modo tendremos a salvo la información publicada en el muro, las fotos, los mensajes privados, la lista de amistades, etc.
Hacedla, de verdad, más vale prevenir.

miércoles, 17 de julio de 2013

Obscenidades

Dicen la mayoría de las fuentes que el adjetivo obsceno viene del latín obscenus, cuyas raíces son ob (hacia) y caenum (suciedad). María Moliner, en su diccionario de uso, relaciona el término con lo hediondo, indecente, sórdido, sucio... Las portadas de la prensa de hoy son obscenas.
La Gaceta conmemora la cogida de un viejo torero que, en una foto, semidesnudo, tapa sus partes con una mano. Dice que los médicos no quisieron mancharse las suyas de sangre. Él sí quiso. Tiene, para siempre, ensangrentadas, las manos de matar, las manos de maltratar.
Cuenta El País que Bárcenas, por delicadeza, no contaba los billetes delante de los donantes. Enternecedor. Y obsceno.
ABC habla de la España de la recuperación y la España que la torpedea. La primera, cómo no, es la de los sobres, la del pendrive de Bárcenas, que aparece en El Mundo, sepulcro blanqueado y obsceno.
Veo todo esto en Facebook, que no muestra, por obscenos, los pezones de las activistas de FEMEN, que censura, por obscenas, las fotos de Mapplethorpe.


Dicen otras fuentes que el adjetivo obsceno viene del griego ob skena, es decir, fuera de escena. En el teatro griego, para guardar la moralidad pública, las escenas de sexo y violencia se representaban fuera del escenario. Visto así, muchas cosas que no aparecen en las portadas, que están fuera de foco, tambien serían obscenas. Y lo son.
Los billetes de los donantes están manchados con el sudor de la gente empobrecida por la sórdida España de la recuperación. El indecente matador muestra su cicatriz, pero no menciona que más cornás da el hambre. Y el hambre es obscena, verdadera y asquerosamente obscena.

jueves, 23 de mayo de 2013

Lucía Falcón, me equivoqué.

Alguna vez te dije, en esos adorables vermús largos bajo El Paraguas, que ibas a ser nuestra Helga de Alvear. Pero me equivoqué. A tu edad, Helga estaba sonándose los mocos y tú, mañana, inauguras tu propia galería. No, mucho más que una galería, tu bien llamado "Espacio creativo", que es mucho más que eso.
Pocas noticias me han alegrado tanto en los últimos tiempos: ya sabes que me gusta la gente que se mueve, la que lucha por convertir los sueños en realidades. Y tú, representas, como nadie, ese espíritu.
Por eso, por el arte, por los espacios de libertad, por la gente valiente que cree en lo que hace, por ti, por tu hermano Juan Falcón -grandísimo artista, aunque ya sabéis que su pintura me desasosiega un montón, que ya es decir mucho-, por el Falcón maldito y todo su contexto y por la entrevista en la que te descubrí y me quedé con tu cara y tu nombre; por tu madre, por tu padre, que tanto te arropan, por la gente que te quiere, por mi misma y también, joder, por esa broma interna de los suburbios, donde vivimos tú y yo, nunca me alegraré lo bastante de haberme equivocado.

Atardecer en La Tenderina, de Álvarez Cabrero. Casi, casi, se ve mi casa.

Mañana se inaugura Falcón espacio creativo. Con Cabrero, a lo grande, como grande es Lucía. Mucha suerte, el resto, ya lo tienes.
Solo te pido una cosa, como siempre: cuando pase esta vorágine, publica esa tesina, por favor.

domingo, 21 de abril de 2013

Maciste, Grecia y yo

Porque me recuerda a los programas dobles en sesión continua del FAC y a las chocolatinas, al visite nuestro ambigú, a los affiches, ya entonces amarillentos, que después de mucho insistir me regalaban.

Porque era Maciste y no Naciste, y por eso le gané cinco duros en una apuesta al listillo de mi hermano mayor.
Por las historias imposibles que mezclaban a Hércules con los mayas. Porque nunca volví a aplaudir en el cine como cuando conseguimos vencer a los hijos del sol.

Por María Eugenia Díaz Pascual y su amable kalimera, por sus historias sobre Schliemann y Troya, porque nos ponía en clase el Canto General de Theodorakis. Porque traía la luz del Mediterráneo a un norte muy gris.

Porque todo eso me condujo a los años de la facul; por el Struve, por El mundo de Odiseo, por el difícil equilibrio entre el sesudo análisis marxista y el escaso rigor del péplum.

¡Por las humanidades! Porque, aunque entienda poco el mundo, sin ellas no entendería nada.

Por la primera Furia de titanes; porque entonces, mucho antes de Clerks, trabajaba en un videoclub, entre espadas y sandalias.
Porque amo el cine; por el chico que se suscribió al Dirigido por para ligar conmigo.

Por Abareque, la sopa, los helados y los libros de fresa; por Las grandes civilizaciones a través del cine y sus dos cintas en VHS; por Herminia, que me va a acompañar.

Por la antigua, por la de ahora; porque, como dicen los autores, no hay Grecia mala.

Por los libros, por quienes los escriben, por las librerías. Porque no es cierto que en Oviedo no hay nada.

Por todo eso y por alguna cosa más, no faltaré a la presentación de La antigua Grecia en el cine.
Será el jueves 25 de abril, a las 20.00 h, en el Café Paraíso. Nos vemos en el ágora.


martes, 5 de marzo de 2013

Mujeres artistas: Charo Medina y el Desnudo violeta

Esta semana conmemoramos el 8 de marzo y en el colectivo Blogueras.as, al que pertenezco, hemos decidido visibilizar la figura y la obra de las artistas, que no lo tienen nada fácil para abrirse un hueco en un ámbito en el que los hombres encuentran el reconocimiento con mayor facilidad.

Yo quiero mostraros un grabado de Charo Medina, artista plástica de larga trayectoria, que además de dominar con maestría las técnicas, produce una obra de gran expresividad. Podéis acceder a una muestra pulsando en este enlace, pero, hoy, me quedo con este Desnudo violeta, que para mi, y al margen de la intención de la autora, simboliza dos cosas: que Charo, además de una gran creadora, es una mujer luchadora, que jamás se ha rendido ante nada y que con su ejemplo nos ayuda a teñir de violeta un mundo tan masculinizado; que, además, la verdad siempre se muestra desnuda, y verdad es que nos queda mucho para conseguir la igualdad. En todos los ámbitos, también en el del arte.



Decía Helga de Alvear, "a mí me interesa el arte contemporáneo, porque nos habla de nuestro tiempo y de nosotros mismos, porque crea y desarrolla lenguajes que pueden explicarnos, de manera nueva, el mundo que nos ha tocado vivir y del que a menudo sólo rozamos la superficie".

Por eso me interesa a mi también, porque habla de nosotros, de nosotras, de nuestro mundo. Porque rascando la superficie quizás encontremos la verdad desnuda, como en el cuadro de Charo Medina. Porque quizás encontremos la respuesta a, entre otras, las siguientes preguntas (1):

  • ¿Por qué en la colección del Museo Thyssen-Bornemisza solo hay obras de catorce mujeres, mientras que exponen centenares de firmas masculinas?
  • ¿Por qué en la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, están presentes 3.415 hombres y solo 515 mujeres?
  • ¿Por qué en el Museo del Prado solo se muestran obras de 35 mujeres, cuando las firmadas por hombres superan las 3.000?

No conozco los datos del Museo de Bellas Artes de Asturias: tarea pendiente, pero me temo que no me sorprenderán.

Para terminar, quisiera recordar que tan importante como la labor de las artistas es la de las galeristas y las gestoras culturales, que como Juana Mordó, la propia Helga de Alvear, Rosina Gómez-Baeza y tantas otras, dinamizan y dan vida a la escena.

Lucía Falcón y Charo Medina.

Mi reconocimiento, desde aquí, a Lucía Falcón García, de LocalizARTE, incansable agitadora cultural, que sigue los pasos de estas grandes, por juventud, no por falta de capacidad ni entrega. Gracias a ella podremos disfrutar, el domingo 10 de marzo, de las obras de Charo Medina y otras creadoras, en la muestra "Mujeres que exponen: artistas bajo el Paraguas", en la que, además, rendiremos tributo a la pintora asturiana Rosario Areces. Allí os espero, tomando un vermú (con mucho arte).



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martes, 19 de febrero de 2013

Números

85 años.
356 euros de pensión.
126 euros de alquiler.
1 retraso en el pago, en 1999.
1 nuevo retraso, en 2011, ya saldado.
0 euros de deuda, por tanto.

Sume, reste y obtendrá una orden de desalojo.

Foto: Paco Rodríguez.

Para este sistema, Aurelia Rey solo es un número. Para los centenares de personas que se concentraron ante su casa y paralizaron esta barbaridad, es otra cosa. Suerte, Aurelia, para ti y para toda la gente desesperada. Y justicia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Mary Leakey, su doodle y el LSD

Lucy in the Sky with Diamonds.
En 1967, Julian, que tenía cuatro años, llevó a casa un dibujo que había hecho de su compañera de clase, Lucy. Lo describió como Lucy in the Sky with Diamonds (Lucy en el cielo con diamantes). Su padre, que formaba parte de un grupo, decidió componer una canción con ese título.
Seguramente esto no hubiera tenido mayor trascendencia si el padre no hubiera sido John Lennon y el grupo los Beatles. Pero como todo lo que rodeaba al cuarteto alcanzaba gran repercusión, durante años se especuló sobre si la canción narraba un viaje lisérgico y las iniciales de su título respondían a la sigla LSD.

En 1974, Elton John interpretó una versión del tema, ya clásico, que fue número 1 en Estados Unidos y de la que se vendieron más de tres millones de copias. Una de ellas fue a parar a las manos de un joven paleoantropólogo, que la grabó en una cinta de casete. Esta cinta lo acompañó hasta Hadar (Etiopía) y no paró de sonar durante el tiempo que duró la campaña arqueológica en la que su equipo buscaba restos de homínidos.

El trabajo dio sus frutos cuando encontraron el esqueleto de una hembra, que ya hace 3,2 millones de años andaba sobre sus miembros posteriores. Era el fósil más antiguo conocido hasta entonces de una nueva especie, el Australopithecus afarensis y el mejor conservado hasta la fecha.

Esa noche lo celebraron, ¡vaya si lo celebraron! Bebieron cerveza tras cerveza, mientras escuchaban Lucy in the Sky with Diamonds a todo volumen una y otra vez. Entre bromas y risas, el fósil AL 288-1 pasó a llamarse Lucy y así fue conocido desde entonces.

Donald Johanson, el director de la campaña, escribió años después, junto a Maitland Edey, un fantástico libro de divulgación científica, titulado Lucy: The Beginnings of Humankind (Lucy: los comienzos de la humanidad). En España, se publicó como Lucy: el primer antepasado del hombre, reduciendo así la humanidad a la mitad. No era yo muy consciente de tal cosa cuando, aún en el instituto, llegó a mis manos y lo devoré. Así conocí a Mary Leakey y, durante un tiempo, quise ser como ella.

En los primeros capítulos del libro, Johanson hace un repaso de la historia de la paleoantropología. Reseña los descubrimientos, los avances de la ciencia y la trayectoria de las personas que los hicieron posibles, entre las que no podía faltar la saga Leakey: Mary, su marido, Louis, y su hijo Richard.

Mary Leakey y las pisadas de Laetoli.
Las investigaciones paleoantropológicas no se realizan para exponer trofeos en una vitrina, sino para esclarecer los orígenes de la humanidad, para saber en qué momento se alcanzaron las tres condiciones que, desde el punto de vista de la antropología física, culminan el proceso de hominización.
  • El bipedismo: caminar en posición erguida libera las manos, que evolucionan para convertirse en una pinza de enorme precisión.
  • La cerebrización: el uso de las manos libera a la mandíbula de parte de sus funciones, por lo que los músculos entran en regresión, realizan menos presión y dejan al cráneo expandirse, con lo que el cerebro tiene la posibilidad de ensancharse.
  • El lenguaje articulado: la más humana de las cualidades humanas puede surgir cuando la posición erguida y la basculación occipital hacen descender la laringe, ampliando la zona faríngea disponible para modular sonidos.

En este contexto, Mary Leakey, que tuvo una carrera larga y fructífera, siempre será recordada por dos hitos importantes. 
El primero fue el descubrimiento, en 1949, de un cráneo de un Australopithecus boisei, de 1,75 millones de antigüedad. Era una especie desconocida hasta entonces y permitió rellenar un hueco en el conocimiento de la cadena evolutiva.
Doodle de Google dedicado a Mary Leakey.
El segundo fue el hallazgo, en 1976, de un rastro de pisadas preservadas por las cenizas de un volcán en erupción. Eran los pasos de un grupo humano que hace 3,5 millones de años ya caminaba erguido, en Laetoli.

Recuerdo hoy, 6 de febrero de 2013, a Mary Leakey, porque Google conmemora el centenario de su nacimiento, dedicándole un doodle que alude a este gran descubrimiento.

Pisadas de Laetoli.
También hoy, 6 de febrero de 2013, leo que dos universidades españolas dan cobijo a profesores que defienden que la Tierra es el centro del Universo, que no se mueve y que es el Sol el que gira en torno a  ella; que Dios creó a Adán a partir del polvo terrestre, y después a Eva, en el preciso día sexto.

La ciencia, como el grupo de Laetoli, avanza con pasos lentos, pero siempre hacia adelante, apoyándose en las evidencias, el método y la razón. Impulsarla, es una misión sustancial de la universidad. Permitir que desde su seno se defiendan teorías geocentristas y creacionistas es un vergonzoso ejercicio de irresponsabilidad, una burla y una estafa. O el resultado de un mal viaje lisérgico, producido por el efecto psicotrópico del LSD.

viernes, 18 de enero de 2013

Criar mofu

Hace pocos días, me contaban por enésima vez esta historia.

Le decía A. a su joven hijo que no cambiara de empresa, aunque el trabajo en la nueva le gustara más y le abriera ilusionantes perspectivas.  Así nunca iba a criar mofu (*). 

Más tarde le dijo que no cambiara de país, pese a la atmósfera opresiva que había en el suyo y las ganas que tenía de conocer mundo. Si lo hacía, nunca iba a criar mofu. 

Cuando quiso volver, para montar su propio negocio, le dijo que ahora que ya se había integrado, para qué iba a arriesgar. De esa manera, nunca iba a criar mofu. 

Un día, el ya no tan chaval, se atrevió a preguntarle a su padre que para qué servía criar mofu. No le supo contestar. 


Si alguna vez veis que me empiezan a salir pelinos verdes, pegadme una patada en el culo para que espabile, porque sospecho que yo sí sé para qué sirve criar mofu. Para morirse de asco y aburrimiento. 

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(*) Criar moho.