domingo, 25 de noviembre de 2012

Orbayu

25N, Día Internacional contra la violencia de género.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Septicemia

Savita Halappanavar, embarazada de 17 semanas, se encontraba mal. Estaba sufriendo un aborto espontáneo, era un embarazo inviable. Eso le dijeron en el hospital. Pero también le dijeron que vivía en un país en el que, mientras el corazón del feto latiera, no podían hacer nada.
Durante cuatro días, mientras pedía desesperadamente que le practicaran un aborto, su sangre se fue infectando. Y murió. De septicemia.

Fue en Irlanda, Europa, la semana pasada. Siglo XXI, por tanto.


La septicemia es una infección generalizada de la sangre, potencialmente mortífera. Savita Halappanavar murió porque vivía en un país con la sangre envenenada.

Cuando los países enferman, si no se aplican a tiempo los remedios, la gente muere. Y las infecciones siempre afectan más a las personas cuyas defensas están debilitadas.
En España, también está muriendo gente. Por la septicemia. Y, como en la Edad Media, nos prescriben sangrías que matan.