lunes, 26 de diciembre de 2011

Wishlist

Siempre me encantó esta semana, entre la Nochebuena y la Nochevieja. Más o menos -a veces menos que más-, ando de vacaciones y puedo disfrutar de mi familia, mis amistades y mucho más tiempo libre.
Durante algunos años, cuando era pequeña, las campanadas de fin de año siempre venían acompañadas de unos minutos de angustia, porque a pesar de las risas en mi casa, me creí a pies juntillas la barrabasada que escuché a unos Testigos de Jehová: ¡ese año se iba a acabar el mundo! Mi mente infantil pensaba que sería durante la última campanada y en cuanto sonaba, respiraba ¡uf! y me olvidaba de tan funesta predicción. No esperaba nada más, sólo que eso no fuera cierto.

Ahora, pese a las profecías mayas y a quien todo lo quiere teñirlo de negro, sólo espero cosas buenas del futuro. Esta es mi lista de deseos:
  • El primero, que la salud acompañe a todas las personas queridas que lo están pasando mal por ese motivo. Algunas en los hospitales, otras entrando y saliendo, el resto en casa... Que todo salga bien, pase pronto y pueda disfrutar por mucho tiempo de vuestra sonrisa. Ya sabéis quienes sois: ¡ánimo, valentía... y una buena sanidad pública!
  • El segundo, claro está, el amor. Incondicional para mi gente y que lo pueda disfrutar sin cortapisas ni juicios todo el mundo, especialmente quienes no se ajustan a los cánones que a nadie deben importar.
  • Sobre el dinero, yo qué sé... y a la vez sí lo sé, pero sería largo de explicar. Sólo puedo desear que el reparto sea mucho más justo, que no falte el trabajo y que para quienes no puedan acceder a él esto no sea un impedimento para llevar una vida digna y feliz.

Después de esas tres cosas de la canción, quiero más. Aquí van mis deseos, un tanto desordenados (y seguro que me olvido de cosas importantes):
  • Una enseñanza pública de calidad, que permita a las personas desarrollar todo lo bueno que hay en ellas. Gracias, maestras, maestros de la pública, a quienes tanto debo.
  • Que la brecha digital desaparezca. También la de género, porque todavía participan menos las mujeres. Para ello, políticas públicas de igualdad y mantenimiento de los telecentros.
  • Que no se de un paso atrás en la prevención de la violencia de género y el apoyo a sus víctimas. No hay excusa, ¡ninguna! En realidad lo que quiero es que desaparezca, pero es tan difícil subvertir tantas cosas tan arraigadas en esta sociedad... a toda la buena gente comprometida, que no decaiga.
  • Que la política cambie, conecte con la gente, sus deseos y aspiraciones. ¡Qué no es tan difícil, rediós! 
  • Cultura, cultura para todo el mundo. Buenos libros, buena música, buen cine. Y libres: sin Sinde, sin Wert, sin quien se empeña en cercenar un bien y legado universal. Ah, y muchas bibliotecas públicas, es de cajón.
  •  Que la ciencia avance, ¡a pesar de la iglesia, qué barbaridad!
  • Que la gente con la que coincido en muchas cosas, como mis queridas blogueras.as, sigan luchando por ellas.
  • Que yo siga siendo capaz de disfrutar de esos pequeños buenos momentos, sólo porque hace sol y estoy en buena compañía.
  • Que quienes vengan al mundo en 2012 crezcan felices y lo dejen mejor de lo que lo encontraron. ¡Personalizan la esperanza!
  • Y que al Sporting le vaya bien. ¡Qué pijada, diréis! Pues vale, a mi es una de las pequeñas cosas que me importan :)
En resumen, en la agenda, las grandes aspiraciones IGUALDAD, LIBERTAD, JUSTICIA y también las pequeñas cosas...
El mundo no se acaba, no al menos hasta el último minuto. Hasta entonces debemos luchar porque sea lo más parecido a cómo lo queremos. Igual, hasta dejo de fumar, que eso está en mi wishlist de todos los años.


Y cómo no, hablando de wish... how I wish you were here!... para quienes por unas u otras razones me faltan.




3 comentarios:

RUTH DE LA JOÉCARA dijo...

Gracias por la música.Muy buena.Feliz fin de año.

Anónimo dijo...

me parece bien esto que as publicado

Anónimo dijo...

esto esta ,muy bien de la navidad,
feliz Año