miércoles, 24 de noviembre de 2010

Blogosfera asturiana contra la violencia de género

1 comentario:

Ana dijo...

Hola, soy Ana y pertenezco a una Asociación de mujeres que trabajamos en las cárceles del Estado Español. Esta Asociación, AFAUP, se crea en el año 2009, para visibilizar una situación de abuso que venimos padeciendo por una interpretación errónea (a nuestro juicio, y del Defensor del Pueblo que nos dió la razón) que tras la Ley de Igualdad se plasma en un Real Decreto (1836/08). A partir de su respectiva promulgación y en aras de la Igualdad, a todas las funcionarias de prisiones que entramos a trabajar exclusivamente con mujeres reclusas (porque así se indicaba en la oposición a la que accedimos) se nos obliga ahora a hacerlo con reclusos varones, sin darnos ninguna opción a elegir.
Esta situación afecta a 2000 mujeres en la actualidad.
Quiero y queremos dar voz a todas aquellas mujeres que llevan/mos más de 20 años comprometidas con los problemas de la mujer, defendiendo en un mundo tan masculinizado como el penitenciario, y donde los valores del patriarcado se dan elevados a la enésima potencia, su espacio y su dignidad, dentro de una institución donde las minorías se invisibilizan por estar recluidas en cárceles mayoritariamente masculinas. Pido para ellas respeto y valoración por el duro trabajo realizado en todos estos años. También para todas aquellas compañeras sensibilizadas con la violencia de género (antes de que fuera políticamente oportuno), de la cual un 80% de las mujeres reclusas han sido víctimas, y alguna funcionaria también,y que ahora tienen por decreto que trabajar con violadores, maltratadores, y hombres condenados por delitos sexuales. Reclamo para ellas al menos la objección de conciencia.
Se han utilizado las diferencias a favor de la desigualdad. Las diferencias de raza, de edad, de religión, de lengua, de etnia y de sexo han dado lugar a múltiples desigualdades. Pero la diferencia nada tiene que ver con la desigualdad. Se ha contrapuesto igualdad a diferencia cuando en realidad se debe contraponer a desigualdad. No se puede conseguir la igualdad sin mantener las diferencias. La anulación de las diferencias lleva a un modelo único, a un pensamiento único, a un modelo dominante y dominador.
La diferencia sexual respecto de los varones no constituye un esencialismo que nos haga idénticas, sino diversas.
El propósito no consiste en ser iguales a los hombres, sino en cuestionar el código secreto de un orden que convierte las diferencias es desigualdades.
Creemos que los cambios estructurales y legislativos pueden ser un punto de partida pero no de llegada. Nunca deberán ser un dogma sino una búsqueda, un camino provisional, no una doctrina sectaria sino una experiencia al hilo de la vida.
Por todo ello, con la convicción de lo que defendemos, nos hemos empoderado, creado redes entre mujeres de todas las cárceles de España, de diferentes ideologías y al margen de cualquier formación política y sindical (aunque han intentado fagocitarnos y manipularnos) y hemos realizado este vídeo que resume gráficamente nuestra lucha.
Con la confianza de la sororidad y el diálogo entre mujeres (como decía Marcela Lagarde), esperamos lo incluyais en vuestra sección de vídeos, y de denuncia y le deis toda la difusión posible. Porque... "Si no puedes con una injusticia, al menos cuéntasela al mundo"