miércoles, 21 de abril de 2010

Las manos de mi güela




Casi hace un siglo de esta foto, en la que mi güela posaba con sus mejores galas.
Corría 1919. Se firmaba el Tratado de Versalles, se fundaba la Bauhaus, Rosa Luxemburgo era asesinada... pero ella, que cumplía 18 años, nada sabía de eso.
No sabía nada de la Revolución Industrial, pero sí sabía lo que eran la Cordelera, la Azucarera, la Sombrerera, la Trefilera, y muchas otras ...eras, en las que miles de obreras gijonesas, trabajaban desde niñas de sol a sol.

Posaba con la ropa de domingo, pero sus manos eran las mismas que de lunes a sábado trabajaban en la fábrica de turno. Las mismas que al salir lavaban la ropa de los señoritos, trabajaban en la huerta y cuidaban de que nada les faltara a sus familias. Era una fecha importante, los 18 años, y por eso fue a retratarse con el vestido de fiesta y la mirada inocente. 


64 años después, a mis 18, repasando viejas fotos, me dijo un poco avergonzada: ¡mira que manos...!




Era lo mejor de la foto, güela. Esas manos, como las de muchas otras mujeres de tu época, son las manos que nunca descansaron, son las manos que no salen en los libros. Pero son las que hicieron posible que vuestras nietas, de manos más finas, podamos usarlas para escribirlos, como siempre quisisteis.
Desde estas líneas os rindo homenaje, son para vosotras.


Hoy son otras mujeres las que tienen jornadas interminables, güela, pero también salen poco en los libros.

6 comentarios:

Guaju dijo...

qué homenaje tan dulce y tan bonito...

volveré a pasarme...

un saludo!

Anónimo dijo...

He querido publicar algo como esto en mi sitio web y esto me dio una idea. Saludos.

Ana Rey dijo...

Me parece muy bien, si quieres deja el enlace a tu web para hacerte una visita. Saludos.

Anónimo dijo...

Yo sólo quería hacer una observación rápida de decir que me alegro de haber encontrado tu blog. Gracias

Vivian dijo...

Muy bonito,mi abuela también significo mucho para mi,la animo a leer la trilogía que hicimos en Filanderes en nuestro taller literario:
Cuentos de mujeres sobre la mina. Oficios de mujeres silenciadas;el altavoz de las voces dormidas.
Luces en tiempos oscuros;mujeres de cuenca minera.
Seguro que le gustaran, hablamos de esas mujeres que lo dieron todo por nada.Saludos Vivian.

Ana Rey dijo...

Gracias, Vivían, la leeré.